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Viernes, 27 de Enero de 2012 09:57 |
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En una ceremonia, autoridades de Nueva Zelanda recibieron 20 cabezas de guerreros maoríes momificadas. Fueron devueltas por autoridades francesas.
Los indígenas de Nueva Zelanda cercenaban las cabezas de sus rivales vencidos para modificarlas como trofeos y luego las intercambiaban con los europeos a cambio de armas y otros objetos.
En los siglos XVIII y XIX, las cabezas, conocidas como "Toi Moko" en referencia a los tatuajes, eran luego exhibidas en toda Europa, donde existía una fascinación por las culturas exóticas.
Francia se resistió durante años a devolver los trofeos de guerra, pero en 2010 se aprobó una ley que hizo posible la devolución.
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